BRUXISMO (apretamiento dental).

El bruxismo es una actividad parafuncional o hábito involuntario de apretar y/o rechinar los dientes superiores con los inferiores sin ningún objetivo funcional (masticatorio). Es de etiología multifactorial y está asociado principalmente al estrés y a alteraciones del sueño.

Se trata de un problema creciente en la sociedad actual, debido al ritmo de vida cada vez más intenso, lo que aumenta el estrés y la tensión emocional que sufre el paciente. De hecho, puede convertirse en un trastorno crónico que curse con periodos de exacerbación en periodos de mayor estrés académico o laboral.

Este estado de agitación emocional puede ser durante el día o durante la noche, en donde la persona aprieta los dientes y muchas veces los hace rechinar de manera involuntaria.

 

Aunque sea la principal causa también puede estar influido o provocado por otras situaciones , como:

  • Maloclusión dental, cuando las dos arcadas dentales no contactan adecuadamente al cerrar la boca.
  • Alteraciones de la articulación temporomandibular.
  • Problemas musculares alrededor de la mandíbula.
  • Malos hábitos de sueño, como una postura inadecuada de la espalda, cuello y cabeza, o pocas horas para el descanso diario.
  • Malos hábitos alimenticios, tanto en la elección de los alimentos como en la forma de masticarlos.
  • Incorrecta alineación de la columna al caminar, sentarse y dormir, por voluntad propia o no.

¿Qué tipos de bruxismo hay?

Se puede clasificar:

  • Bruxismo nocturno: se produce de noche, durante el sueño, y suelen coincidir apretar y rechinar los dientes.
  • Bruxismo diurno: se produce durante el día, se suele apretar los dientes pero rara vez rechinarlos.

Ambos tipos pueden coexistir en ambos casos.

Además se puede clasificar:

  • Bruxismo céntrico: se produce el apretamiento de los dientes superiores con los inferiores sobre un punto en concreto, sin movimiento mandibular lateral. Afectándose mayormente el cuello de las piezas dentales, especialmente de los premolares.

Bruxismo excéntrico: se produce apretamiento con rechinamiento o frotamiento oblicuo de los dientes superiores con los inferiores, adelante y atrás. De esta manera se va desgastando el esmalte dentario (la capa mas superficial de los dientes), afectándose mayormente los incisivos. Generalmente sólo durante el sueño.

¿Qué consecuencias genera el bruxismo?

El apretar y rechinar los dientes conlleva un sonido muy molesto y desagradable, generando principalmente un desgaste progresivo del esmalte dental, el cual se irá erosionado poco a poco y la capa subyacente  de color amarillento (la dentina) quedará expuesta. Este desgaste del esmalte dental conlleva una mayor sensibilidad de los dientes afectados e incluso dificultad para la masticación.

A medida que el problema se perpetúa las piezas dentales se tornan más frágiles y pueden comenzar a perder su fijación, pudiendo ocasionar roturas o pérdidas de las mismas.

Asimismo se pueden presentar dolores de cabeza, afectación de la articulación temporomandibular, fatiga de los músculos masticatorios e insomnio.

Síntomas del bruxismo

Cuando apretamos mucho los dientes, sin darnos cuenta contraemos con fuerza los músculos que empleamos en la masticación, generándose ciertos síntomas:

  • Dolor y ruidos en la mandíbula, principalmente a primera hora de la mañana.
  • Contracturas en los músculos de la masticación.
  • Tensión muscular en la espalda, sobre todo a nivel cervical.
  • Dolor de cabeza o de oídos, debido a que las estructuras de la articulación de la mandíbula se encuentran muy próximas al conducto auditivo externo, apareciendo un dolor irradiado que puede dar lugar a otras patologías o problemas de audición.
  • Mayor sensibilidad dental al frío, calor, dulces, debido al desgaste del esmalte.
  • Fracturas o roturas dentales e incluso pérdida de las mismas.
  • Altos niveles de ansiedad y estrés

Si estos síntomas se generan a largo plazo pueden afectar nuestra calidad de vida.

“El bruxismo puede afectarte en muchos aspectos, el insomnio, dolores de cabeza frecuentes, dolor de cuello y contracturas en la espalda, sensibilidad en los dientes, trastornos alimentarios, estrés, mayor nerviosismo, etc. Por lo que si crees que sufres este problema por las noches, es importante que acudas a un médico especialista para realizarte un completo diagnóstico”

Bruxismo

¿Cómo tratar el bruxismo?

Para escoger el tratamiento adecuado hay que saber qué es lo que está causando que el paciente apriete los dientes inconscientemente. Se debe realizar una evaluación dental minuciosa y complementar con la historia clínica y con ciertas preguntas relacionadas a su rutina diaria.

Se comienza por recomendar al paciente dormir mínimo entre 7 y 8 horas, siempre manteniendo una buena postura corporal.

Realizar cualquier tipo de actividad que reduzca el estrés, como masajes relajantes, meditación, yoga o alguna actividad física.

La alimentación es muy importante, se debe evitar ingerir alimentos excesivamente dulces, cítricos y duros, para no producir más debilitamiento de las piezas dentales al volverlas mas vulnerables.

Lo ideal es recomendar al paciente utilizar una FÉRULA RÍGIDA (guarda dental) a la hora de dormir. Ésta la confecciona el odontólogo con el laboratorio dental, mediante un estudio detallado del caso del paciente y toma de moldes para obtener su registro exacto de mordida. La férula rígida evitará el desgaste de los dientes, dolores en la articulación temporomandibular, de cabeza, oídos, entre otros síntomas mencionados anteriormente.

Hay casos en los que la mordida del paciente no es la adecuada y para esto se recomienda realizar restauraciones dentales como coronas (fundas) e incluso tratamiento de ortodoncia, dependiendo del caso.

Bruxismo

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